martes, 21 de abril de 2009

LAS INEFABLES DESVENTURAS DEL GORDO PEKAS Y LA DIETA UTOPICA DEL DIA LUNES
No pocos se animan a planificar una dieta. De allí a cumplir con la meta propuesta existe una diferencia abismal. El lunes se presenta como el día propicio para el asunto en cuestión.Mi amigo Pekas pesaba 97 kgs. y se reía de su falta de silueta. Se divertía al manosearse la panza y jugaba con ella. Cuando prendía la tv y veía a las modelos ultra delgadas se revolcaba en el suelo de la risa mientras doblaba una porción de pizza y se la mandaba al buche.
El sujeto en cuestión era flaco de niño. Su dejadez corporal era consecuencia del trastorno psicológico. Soñaba con las golosinas, frecuentemente con superhéroes que tomaban formas de chocolates y empanadas. Pero un buen y santo día decidió hacer dieta porque su novia amenazó con abandonarlo. Y que mejor día para empezar que el lunes.
Así fue que el domingo Pekas se despidió con un flor de asado para sus amigos. Entre mollejas, chorizos parrilleros y chinchulines que días atrás eran motivo de fiesta y algarabía, aparecieron en la mesa para generar una laguna de lágrimas y un clima de despedida. El día lunes avizoraba infernal, un futuro de sufrimiento y pesares.
Domingo a la noche, se calzó el pantalón liviano de ejercicio y con pocas palabras se despidió de la familia. Su destino era la sangucheria "la Cisterna del aceite añejo" donde se conseguía la comida chatarra mas deliciosa y económica del barrio, también era el lugar donde el ganado con el cual se producía el alimento era de dudosa procedencia. En reiteradas veces ese negocio gastronómico fue asociado con el mito de la desaparición de los gatos de la cuadra.
Cuando estaba por dar el último bocado del tercer sanguche, con los ojos llenos de agua, llamó al mozo del bar y se despidió. Ambos se estrecharon en un profundo abrazo prometiéndose amistad por siempre.
El día lunes al regresar del trabajo, llegó muerto de hambre a su casa. Su mamá había cocinado lasaña y a Pekas se le hacía agua la boca. Pero con éxito pudo contra la tentación y bebió sopa.A la tarde regresó al trabajo y sus compañeros se metían medialunas calentitas como si fuesen caramelos. Pekas aguantaba como podía a esa altura del día. Pero se la bancó como un señorito nuevamente.
Ya por la noche, sus amigos fueron a visitarlo a casa. Como "buenos amigos" trajeron empanadas para hacerlo sucumbir ante la tentación, y esta vez no pudo. Se bajó media docena. Para peor llegó la novia y lo queria matar.
De todos modos prometió de que el lunes siguiente comenzaría nuevamente la dieta y que pronto dejaría de ser para todos una utopía.

7 comentarios:

  1. A mi me pasa igual que a Pekas. Me gustó la foto. Besos.

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  2. pienso que a todos nos pasa! es una de las facetas de la debilidad humana jaja.gracias esa foto es del carnaval de corrientes por cierto muy copado besos

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  3. Bien ahí por el blog, Charles Bronson. Abrazo

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  4. es muy dificil!
    si algo es prohibido más se quiere
    deberiamos decir NO A LAS DIETAS!

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  5. es increible! es una descripcion tipica de la vida cotidiana de las personas que alguna vez lucharon por empezar una dieta...y que mejor que empezarla un lunes...pero despues de un fin de semana de atracon jajaj besos loko me parecio muy bueno tu blog..la verdad que me rei mucho..

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  6. Faby tu prima

    esa no sere yo?????
    jajjajajaj

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